Periodista busca su sitio en Internet
Incertidumbre. Con esa palabra podría definirse la situación de la mayoría de los estudiantes de periodismo que nos acercamos peligrosamente al final de la carrera, al momento en el que habrá que pasar a la acción y buscar empleo. De momento lo único que sabemos es que los cinco años de estudios universitarios no valdrán nada, o muy poco, cuando salgamos con nuestro título bajo el brazo.Y su valor será tan reducido por dos razones. La primera es la que podríamos denominar como “inflación de titulados”. Somos muchos, muchísimos. Quien se haya pasado alguna vez por cualquier facultad pública de esta licenciatura habrá podido comprobar que el mercado no puedo absorber a esa ingente cantidad de alumnos cuyo hábitat se extiende desde la cafetería hasta el césped (el porqué estudia periodismo tanta gente que no ha leído un periódico en su vida debería de ser objeto de estudio aparte). La segunda, y desde mi punto de vista la más preocupante, es la baja preparación que se alcanza tras cinco largos años. Unos planes de estudio nefastos, profesores que se niegan a adaptarse a las nuevas necesidades del mercado laboral e instalaciones precarias y obsoletas son una constante a lo largo de los diferentes cursos.
Desde hace tiempo me vengo preguntando por qué, siendo el periodismo la profesión a la que quiero dedicar mi vida, en mi expediente académico aparecen como asignaturas troncales, entre otras: Análisis del Entorno Social y su Evolución Histórica, Historia del Siglo XX o Economía Aplicada y, sin embargo, no ha sido hasta hace apenas quince días cuando me he puesto ante un micrófono de radio (sí, en cuarto de carrera) y eso gracias a que la Universidad Complutense ha tenido a bien concederme una beca de cien horas de radio de la que tengo que estar infinitamente agradecido porque otros compañeros no han tenido tanta suerte y se han quedado fuera. Es surrealista, en definitiva, que un licenciado salga conociendo perfectamente la biografía de decenas de teóricos de la comunicación, la información o la sociología y carezca de las nociones básicas que piden para trabajar en cualquier medio de comunicación. En todo este tiempo uno ha escuchado de todo sobre las prácticas pero sin duda la más graciosa es “lo que tienes que hacer desde el primer día es pasar de la carrera y buscarte la vida para hacer prácticas en empresas”. Buscarse la vida parece ser el remedio a todos los males, la solución para salir de la universidad con coche, casa y piso. Visto de ese modo parece que más que para periodistas se nos estuviese preparando para ser hombres de fortuna, famosetes de medio pelo o supervivientes de la mismísima isla de Perdidos. No lo entiendo, es como si a un estudiante de medicina le dijesen “Tu pasa de las clases, de estudiar y recórrete los hospitales de Madrid que así seguro que acabas colocado de Jefe de Cirugía en La Paz”
¿Y mientras tanto que ocurre en las empresas informativas tradicionales? Lo cierto es que viven un momento muy complicado. La mala situación de la economía mundial no ha hecho mas que destapar la enorme crisis en la que se encontraba sumido el sector desde hace años. Las nuevas generaciones no compran el periódico. Y no lo compran porque Internet les brinda unas serie de posibilidades para informarse (con más o menos calidad) hasta ahora desconocidas. Sólo los lectores de toda la vida continúan visitando el kiosco cada día, movidos por la costumbre y la nostalgia más que porque no dispongan de otros medios. Ayer, uno de mis profesores nos trataba de convencer de que el periódico sobrevivirá”. “También decían que la radio fracasaría con la aparición de la televisión” decía y continuaba engañándose “el periódico siempre existirá”. Mientras, media docena de alumnos tomaba apuntes con sus Netbooks mientras consultaba páginas web, irónico ¿verdad? Yo mismo me encontraba visitando varios periódicos online desde mi móvil. Sí, mal por no prestar atención pero si la situación es así hoy ¿qué podemos esperar de dentro de diez años? Creo que el periodismo escrito seguirá existiendo, incluso el de calidad. Lo que cambiará es el formato. El papel seguirá el camino hacia el olvido que antes siguieron la cinta de cassete y el carrete fotográfico en la música y el cine respectivamente. Las herramientas están al alcance de nuestras manos: crear una publicación web, mantener un blog, utilizar plataformas como Twitter, participar en una red social… Nunca antes las fórmulas habían sido tantas ni tan fáciles de usar. Por eso he creado este blog, porque pienso que el futuro de nuestra profesión pasa por aquí, por Internet. Los descubrimientos en nuevas tecnologías han sido sorprendentes hasta ahora pero lo que está por llegar seguro que será apasionante. Teniendo en cuenta todo esto, no podía continuar como usuario pasivo en la red, “viendo los toros desde la barrera”. Espero que disfruten tanto de mi blog como espero yo disfrutar escribiéndolo.
Quizás también te interese:



muy bueno el articulo