Los discos de un universitario cualquiera (Parte I)
El viernes, mientras varios invitados leían sus discursos en mi acto de graduación, me di cuenta de lo importantes que han sido estos cinco años de carrera. No sólo por la licenciatura, que todavía no he terminado, sino por todo lo que he aprendido fuera de las aulas, por las personas que he conocido, las experiencias vividas y sí, también por la música que he descubierto en todo este tiempo.
De ahí este post, la primera parte de una recopilación de los diez discos que más han marcado mi experiencia universitaria. Por decisión propia, he dejado fuera álbumes temporalmente muy distantes. Quizás más adelante los recupere.
En esta primera parte, presento los cinco discos internacionales que más me han influido. El orden es meramente cronológico y no obedece a ningún otro criterio.
1. Franz Ferdinand – Franz Ferdinand (2004)
Cuando salió a la venta todavía estudiaba primero de bachiller, el 90% de lo que escuchaba era rap y en mi círculo de amigos nadie tenía ni la menor idea de quiénes eran estos escoceses. Por suerte para mí, el encargado de la discoteca de mi primera residencia en Madrid tenía un excelente gusto musical y me los recomendó.
“Jacqueline” y su estribillo, que tantas veces habré “cantado”, me atraparon.
It’s always better on holiday
So much better on holiday
That’s why we only work when
We need the money
Pero este disco contiene muchas más joyas, como “Take Me Out”, “The Dark Of The Matinée”, “Michael” o “Come On Home”, que hacen del directo de Franz Ferdinand uno de los más potentes que he visto (su actuación en el Festival de Benicasim en 2009 fue memorable).

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